
¡Tu éxito es nuestro éxito!
Un esfuerzo mutuamente beneficioso y colaborativo para promover la forma correcta de tratar el cáncer.
Estoy inmensamente orgulloso de haber desarrollado y optimizado este nuevo y revolucionario tratamiento, al que he llamado “Quimioterapia Atávica”. La quimioterapia atávica consiste en la combinación estratégica de cinco o seis fármacos diferentes, existentes y no experimentales, que se han utilizado en la práctica médica en todo el mundo durante décadas para tratar enfermedades infecciosas graves en humanos y animales.
La quimioterapia atávica no tiene ninguna relación ni similitud con la quimioterapia tradicional. La quimioterapia, o terapia química, se refiere a una terapia basada en el uso de sustancias químicas o fármacos (medicamentos). La quimioterapia no implica necesariamente una terapia tóxica ni una terapia exclusiva para tratar el cáncer. Cualquier terapia para cualquier enfermedad que implique el uso de medicamentos o sustancias químicas puede considerarse quimioterapia. Al científico alemán Paul Ehrlich se le atribuye la acuñación del término “quimioterapia” en 1907, que definió como el uso de compuestos químicos específicos para atacar y destruir microbios sin dañar al huésped. Sintetizó el compuesto n.° 606, posteriormente comercializado como Salvarsán, la primera quimioterapia eficaz contra la sífilis.
Acepto la inscripción de pacientes con cáncer inoperable o metastásico en quienes, según mi criterio basado en la extensión del cáncer, considero probable la erradicación completa de la enfermedad en un plazo de tres a seis meses de quimioterapia atávica. Asimismo, invito a los pacientes que deseen evitar una cirugía radical desfigurante o incapacitante para tratar su cáncer (mastectomías, histerectomías, enucleación ocular, glosectomías, laringectomías o amputaciones de extremidades en jóvenes) a que se pongan en contacto con nosotros para analizar su caso. Tengo tanta confianza en la quimioterapia atávica que, si no observa una respuesta objetiva visual, radiológica o bioquímica al tratamiento durante las primeras tres semanas, no tendrá que pagar nada.
A diferencia de la quimioterapia tradicional, la quimioterapia atávica no es tóxica y no requiere hospitalización; los medicamentos se administran por vía oral, en la comodidad del hogar del paciente. Más importante aún, su eficacia se ha demostrado en una amplia gama de cánceres operables, inoperables y metastásicos. Este innovador enfoque terapéutico contra el cáncer se encuentra registrado en el registro de ensayos clínicos de Estados Unidos desde 2015, bajo el identificador NCT02366884. ClinicalTrials.gov
Adenocarcinoma recurrente de la mama derecha con metástasis en la pleura, el pericardio y el pulmón, dos años después de la mastectomía, la quimioterapia convencional y la radioterapia. No se le ofreció a la paciente ningún otro tratamiento paliativo.






Adenocarcinoma inoperable, localmente avanzado, de la mama izquierda con metástasis en el hígado después de seis ciclos de quimioterapia tradicional antes de su inclusión en nuestro ensayo.






Cáncer de mama triple negativo, segunda recurrencia local y progresión durante la quimioterapia tradicional antes de la inclusión en nuestro ensayo.




Cinco grandes metástasis cerebrales hemorrágicas, diagnosticadas cuatro años después de la extirpación de un melanoma maligno cutáneo. Tras la radioterapia holocraneal, no se le ofreció al paciente ningún otro tratamiento paliativo.








Cinco grandes tumores metastásicos en los pulmones, procedentes de un cáncer de colon extirpado dos años antes, seguidos de quimioterapia tradicional.



